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¿Cuál pobreza franciscana?

En ya casi cuatro años de gobierno, la austeridad a ultranza aplicada a la administración pública ha resultado en pagar sueldos muy bajos a la burocracia, incluidos técnicos y especialistas. El resultado ha sido una fuga de gente capaz y competente del gobierno y ha propiciado que personas sin la preparación y experiencia necesarias ocupen puestos que nunca hubiesen soñado. La consecuencia es la pérdida en la calidad de la operación gubernamental. Pretender que por ley los titulares de los organismos autónomos deberán ganar menos va en contra de toda lógica económica y afectará todavía más las operaciones del estado

La mañanera se degrada cada día más. El último vodevil de la kermés en que se ha convertido, estuvo a cargo del Procurador Federal del Consumidor quien con gestos de socarronería presentó una lista de “quien es quien en los sueldos” para exhibir con saña a quienes identificó como “los angelitos que son los más pasados de rosca”. El procurador Sheffield incurrió en dos ilegalidades: primera, en la descripción de sus responsabilidades no está darles seguimiento a los sueldos públicos, y segunda, haber revelado esos emolumentos viola la ley de protección de datos personales y procedería una denuncia legal.

Establecer que nadie en la administración pública puede percibir un sueldo mayor al del presidente es un absurdo que escapa a toda sensatez. Además, Sheffield confundió sueldos brutos con netos. Utilizar al sueldo presidencial como referencia tiene la complicación adicional de no considerar los ingresos imputados por prestaciones como vivir en un palacio, alimentos, gasolina, ropa, entre otras.

En ya casi cuatro años de gobierno, la austeridad a ultranza aplicada a la administración pública ha resultado en pagar sueldos muy bajos a la burocracia, incluidos técnicos y especialistas. El resultado ha sido una fuga de gente capaz y competente del gobierno y ha propiciado que personas sin la preparación y experiencia necesarias ocupen puestos que nunca hubiesen soñado. La consecuencia es la pérdida en la calidad de la operación gubernamental. Pretender que por ley los titulares de los organismos autónomos deberán ganar menos va en contra de toda lógica económica y afectará todavía más las operaciones del estado.

En su prurito de frugalidad, el presidente ahora sentenció de que el gobierno transitará de la austeridad republicana a la pobreza franciscana. Con ello implica trasladar la visión y forma de vida de una orden religiosa al quehacer del gobierno. No debió utilizar un término religioso dado el laicismo del estado mexicano. Los franciscanos, sean monásticos o seglares, llevan una vida eremítica centrada en la pobreza y la caridad siendo una orden mendicante. Hacen tres votos: de pobreza, castidad y obediencia. Parecería que estos serán ahora principios de gobierno..

Entre franciscanos, su saludo es “paz y bien” que significa “ser una persona solidaria, tratar bien a las personas, no hacer daño al prójimo, respetar la opinión de las otras personas, aceptar las diferencias”. Todo lo que el presidente no hace, es decir, no vive de acuerdo con estos principios franciscanos.

Para imponer su nueva visión, el presidente recortará viajes, viáticos, y adquisición de bienes materiales, porque señaló que hay que evitar el dispendio. Pero omite reconocer que el verdadero derroche de miles de millones de pesos ha estado en su obsesión de financiar tres proyectos inútiles y no rentables de infraestructura. Como cada vez los recursos presupuestales se aprietan más, lo que se desvíe con esta pobreza franciscana se ahogará en Dos Bocas, en el tren Maya y en mantener las pérdidas diarias del AIFA. Esta dilapidación de dinero público debería sujetarse a una rendición de cuentas que tristemente no existe.

@frubli

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Revista IMEF Economista egresado del ITAM. Cuenta con Maestría y estudios de doctorado en teoría y política monetaria, y finanzas y comercio internacionales. Columnista de El Economista. Ha sido asesor de la Junta de Gobierno del Banxico, Director de Vinculación Institucional, Director de Relaciones Externas y Coordinador de la Oficina del Gobernador, Gerente de Relaciones Externas, Gerente de Análisis Macrofinanciero, Subgerente de Análisis Macroeconómico, Subgerente de Economía Internacional y Analista.

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